domingo, febrero 05, 2012

Nunca menos verdadero


Cuando era chica tenía un árbol. Le había hecho una escalera y subía hasta su tronco mas grueso para quedarme leyendo alguna cosa. Mis perros me esperaban abajo sin apuro.

Además, sobre un claro en medio del bosque, tenía una casita. Sólo yo y mi hermana mas chica podíamos verla. Había una mesa de cajón de manzanas, un florero de lata, habitaciones, puertas, ventanas, y todo lo que se necesita para vivir... Teníamos también el árbol bandera, que vencido por el viento admitió su forma y vivió tranquilo por años mientras nosotras llevábamos a cada visitante para que lo vean como si fuera la mujer barbuda de un circo.

Teníamos un arroyo en el que se pescaba con abrojos y una montaña dónde nos convertíamos en escaladoras profesionales. Con sogas, burlábamos las alturas para llegar a la cima y volver a bajar corriendo para otra vez subir. Y esas mismas subidas se convertían en veloces bajadas cuando estaban nevadas y las usábamos para jugar con los trineos. También teníamos un iglú grandísimo que hicimos con mi papá un invierno de mucha nieve.

Si cierro los ojos puedo recorrer cada rama de la casita que dejamos atrás hace ya demasiados años. Puedo subir de a uno los escalones de mi árbol, puedo armar una y mil veces mi caña con carnadas de abrojos. Puedo ver y sentir la piel de mi perros y su respiración cansada detrás, cuidando nuestros pasos.

Y aunque pasan los años y las cosas ya no son las que eran... sigo teniendo la capacidad de ver mi árbol, mi casita, mi arroyo, tal y como los veía antes. Quizás un poco menos tangible, pero nunca menos verdadero.


sábado, octubre 29, 2011

Susto


No vaya a ser cosa que me deje llevar por el viento hasta darme cuenta que viajé tan lejos... que ya no sé volver. Por que... es necesario volver... ¿no?

Por eso retomé a Cortázar. Porque me enamora en cada párrafo, y no hay otro como él, porque él siempre está ahí. En mi mesa de luz, en la repisa, en la biblioteca, en la librería. Ya se dónde ubicarlo. Gran invento. Sencillamente genial. Igual no siempre funciona. Te encuentro entre renglones. Eso es trampa también.

Necesito salirme por un rato de lo que me está pasando. Busco fotos y reconfirmo que esa soy yo y que los otros son mi gente. Tengo amigos, tengo un mundo que va más allá de vos. Sí, lo confirmo. Están ahí y siempre van a estar. Entonces me calmo un poco, todo sigue en su lugar. También mi cuerpo, aunque cuando mi cabeza está distraída, suele tener la osadía de dejarse llevar.

Ahí va volviendo a su lugar el avispero. Que no se mueva tanto, que vuelve el vertigoPor eso retomé la escritura. No va a ser cosa que yo no exista, que no sea nada.



lunes, septiembre 19, 2011

Vino, charleta y desviaciones instintivas de tercer grado.


La culpa de mi ausencia en mi propio extraño mundo es en gran parte de mi psicoanalista. Ella divina, no es menos cierto. Pero ¿exageré en el desanudamiento? ¿O es simplemente que voy creciendo y me voy poniendo aburrida? No lo sé.

- ¿Será que se me agrandó de mas el asteroide?-

Hoy viajaba para BsAs y al lado mio venía una pareja de mas o menos 70 años. Él con una boina a cuadros y un saco gris, achinaba los ojos para leer un cartel pegado en el baño. Ella leía las necrológicas del diario local. Dos clichés de vegestorios. Primero me dió como un sentimiento amoroso:
-Ay.. pero que lindos viejitos, tan amorosos...-

Pero después... después me brotó otro sentir, bastante distinto... Lo tendré que admitir... malditos viejos: me dieron envidia.
¿Estoy mal?
Es que ella le contaba sobre los muertos del día, y él le ponía atención y trataba de hacer memoria de cuál era el muerto. Ella le referenciaba medio barrio, y el miraba el horizonte muy concentrado tratando de recordar, como si el asunto fuera de vida o muerte (cuac). Después cambiaron el tema, y él le explicaba que el tránsito estaba infernal y no sé como terminó hablando de la onda verde de nuestra ciudad de las diagonales, según él, privilegiada por la más fina sincronía.
En un momento se reían. Y después el viejo se durmió con la mano en la pollerita marrón de la señora... Y ahi volvió la malvada Lucha, en su extraño mundo... que se consolaba muy lironda (censurado para menores):


-Ah, seguro de joven el viejo era de terror... capaz también la cascaba y la vieja aguantaba.

Mala! Me salió muy mala. Muy de adentro. Muy de ex Lucha. {¿Qué pasó? No ibamos a empezar a creer en el amor vos y yo? ¿Cuándo? No te hagas la tonta!!}- (perdón por la interna)

Pero disculpemos-me
¿Estoy mal?- me preguntaba líneas arriba.
No señora. No señor.
Pero estoy sola, y eso explica muchas cosas!

Capaz que quiero que alguien me hable de la onda verde, y leerle- no las necrológicas, porque nunca me van a gustar, pero- por ahi el horóscopo chino.

Yo-"Riqueza: Si vives pendiente de tus negocios, relegarás tu vida privada a un segundo plano. Que lo económico no gobierne tu existencia."
Él (divino)- Groso, le pegó justo
Yo- viste amor, que loco ésta estupidez total del horoscopo no?
Él (divino y re charleta)- Si, tan loco como la onda verde y... (blablablablablabla hasta que se duerme sentado)

No sé. Digo, es bastante poco lo que pido. Puedo variar las temáticas también.
Y bueno, yo creo que quizás todo eso me está poniendo un poco aburrida. Todavia no encontré a quien leerle el horóscopo y mientras se toma su buen tiempo en llegar, yo envidio a esos dos viejitos que se tienen entre si.

Hoy me debatía entre viejas ideas todavia muy arraigadas en mi del tipo "ah, no es necesario andar complicándose la existencia con relaciones", frente a nuevas ideas, un poco mas pensadas quizás (después de que la aplicación de las anteriores dejaron saldos negativos):

Ex Yo-Las relaciones pueden ser un verdadero culebrón interminable y doloroso.
Yo - Si, es verdad. Pero no por eso todas son iguales.
Ex Yo- Bueno si, que se yo, a alguien le habrá pasado alguna vez que no fue todo una cagada...
Yo- dale basta apocalipsis now!
Ex Yo- no me rompas mas los ovarios creída del orto! que te hacés la que te las sabés todas y que ahora superaste tus conflictos, pedazo de mersa. Andá lavarte el culo con puloil.
Yo- ma si, con vos no se puede hablar: adolescente!

El cambio de óptica con el que ando luchando al momento tiene mas que ver con el "para qué". A veces me siento sola porque si bien siempre me rodea gente, no necesariamente esa gente me acompaña. Quizás es ésta etapa de la vida, no hago una valoración al respecto. Pero por eso me decía, un poco murmurando para adentro (no vaya a ser cosa que ni yo misma me escuche) que quizás me vendría bien un compañero. Y es que por lo menos algunos tramos de la vida merecen compartirse.
Este es mi tramo de vino, charleta y desviaciones instintivas de tercer grado. De éstas últimas nunca faltan, pero las dos primeras son también interesantes. Quizás sea tiempo de dejar la puerta entreabierta.

Ex Yo: Y si lo único que entra es un chiflete?
Yo: ... me pondré un poncho.
Ex Yo: Y si igual te agarrás terrible resfrío?
Yo: una aspirina!! Nadie murió por moquear un poco ¿no?
Ex Yo: ...

jueves, enero 06, 2011

La despedida


Estos años que pasaron- quizás los últimos tres o cuatro- aprendí tantas cosas que por un momento pensé que ya no podía mas:

_ Ops! No queda mas espacio disponible en su disco. Lo siento, el sistema va a colapsar!

Afortunadamente siempre podemos hacer lugar:

_ remove estupideces y estúpidos de la unidad L: (de Lucha)

Quizás el que acaba de pasar fue uno de los años mas vertiginosos que viví en muchos aspectos, pero también uno de los más luminosos. No porque haya tenido un encuentro con el Espiritu Santo, ni porque me haya hablado Zaratustra. Evidentemente lo que sí hice fue arrimarme un poquito mas a mi locura.

Por eso el 31 de diciembre de este año por fin llegó el día. Estaba agotada, como todos los fin de año que encima terminan en reunión familiar. Parada alrededor de la mesa, a punto de recibir al 2011, copa en mano, sentí la pesadez en el cuerpo. No pensaba en casi nada y lo único que me encargué de revisar ésta vez fue que mi copa estuviera lo suficientemente llena.

A las 0.00 brindé para mi;

Yo- Chin Chin! porque estos doce meses me echaron arriba un poco de claridad y no un poco más de tierra.

Y después ya si Chin chin por aquí, Chin chin por allá.

Pasado el brindis salí para mirar los fuegos artificiales. Nadie me siguió porque hacía mucho frío, así que ahí estaba yo en el mismísimo fin del mundo... y ahi fue cuando me disculpé.

Yo- Bueno querida, gracias por la compañía de todos estos años...pero llegó el momento de arrancar sola. Desde acá vos por tu camino y yo por el mio.
La Culpa- Te voy a extrañar. Has sido tan fiel a mi...
Yo- Si bueno pero... mejor andá a buscarte quien te quiera. Pegáte a alguien ávido de auto flagelación...
La culpa- Si, pero dónde?
Yo- no lo dudes, entrá en la primer iglesia que encuentres.

Así fue. Y me quedé ahí, sola por primera vez. Una chica en el culo del mundo. Las estrellas. Un nuevo año. ¿Que más se puede pedir?


Y ahora no sé. No sé. Voy a tomarme el tiempo necesario para ver hacia donde ir primero. Porque un viaje íntimo no es para planear en un rato y porque no hay porqué correr... parece que al final el sol siempre va estar ahí arriba... y eso amigos y amigas, es algo que nunca hay que borrar del disco duro.


martes, septiembre 14, 2010


Vamos a tirar al tacho todo lo que fué. Desde el primer día y hasta ahora, incluso lo que lees en este instante.

Vararse en el pasado nos está impidiendo disfrutar del presente, que avanza triste y desapercibido, por andar tratando de explicar esto y aquello. Basta de hablar de lo que fue, de lo que pasó, y de explicarnos como si estuviéramos constituidos sin remedio.

Es hora de levar anclas y echarse a la inmensidad sin prejuicios.

No es necesario entender nada. No es necesario explicarse si sólo se respira en el presente.

Que si ayer, que si de chica, que si más grande, que si ésto, que si aquello...

La vida es hoy. Ahora.

Que la sorpresa nos agarre desprevenidos para así poder sentirla mejor.

Y cuando veamos aparecer la pregunta del millón...

"¿Está seguro que desea borrar todos los objetos de la base de datos?"

Apretemos el enter sin miedo y demosle la bienvenida a todo y a nada.


-

martes, enero 05, 2010

Mi bolsa y yo

Aclaración

Esta entrada no pretende que el lector se sienta de repente empático con mi situación, ni que me haga llegar sus condolencias a mi teléfono celular, mail, bipper, gps, ni que se ponga condescendiente con mis ingenuas ideas sobre la vida. Nada mas quiero hacer trasmitir este tembleque de mi cuerpo por mis dedos y de allí directo al espacio.

La creación.

Había una vez una explosión, llamemosle BIG BANG (para innovar un poco... ja). A partir de ahi surgió algo nuevo que anteriormente no estaba -al menos no en la superficie. Ese día, y a partir de esa especie de vómito psiquiátrico nací yo, la nueva Lucha, quizás la única que existió. Conmigo vinieron una tablas con unos mandamientos irrenunciables. Uno de ellos, escrito en piedra bolita, lo encontré en mi bolsillo. Decía; “no llorarás cuando vuelvan a echarte todo tu estúpido amor en la cara”. Otros decían por ejemplo “no seguirás comiendo cuándo te sientas ya saciada y llena de comida en tu interior”.

El presente

Cometí ayer en la noche el pecado de lloriquear un buen rato luego de ser objeto del desamor. Pero como soy ante todo una mujer religiosísima, adepta a mi propia fe, esta mañana desperté y luego de auto flagelarme con un látigo por la espalda por haber incurrido en falta grave, me dije... “si me lo echó a la cara me lo voy a quedar... no hay que andar desperdiciando nada en estos tiempos que corren”. Así fue que horneé un pastel de manzanas, pinté mis ojeras y me vine a trabajar dispuesta a seguir al pie de la letra mis mandamientos. Señora, señor, no voy a ponerme en el fácil lugar del despecho ni mucho menos de la superación prematura. Pero no voy a sentirme mal por haber querido, por haberlo intentado. No voy a ocupar el lugar de la víctima que se vuelve a casa con su bolsita llena de esperanzas, proyectos, cariño. Tengo una y me enorgullese. La tengo conmigo y es mía. Todo mi amor es mío. Sé que mal de muchos es consuelo de tontos, pero no puedo dejar de tener presente que hay demasiadas personas que no tienen mas que sacos muy muy rotos de auto-destrucción.

Declaración final

Porque quise animarme y me animé, porque no me salió pero algún día me va a salir, y por sobre todo porque la única que puede hacerme mal soy yo misma y no voy a permitir que nadie mas lo haga por mi, levanto esta copa y me prometo, te prometo, les prometo, que ésto- aunque duela-... también va a pasar.

sábado, diciembre 12, 2009

Pozo sin soma.

Abrir la caja es un poco hacerse cargo. Yo creo que antes debería haber (donde quiera que sea) un cartel que advierta "Cuidado, si abre esta caja ya no puede volver a cerrarla". Alguien tendría que ponernos de sobreaviso que entonces las cosas ya no van a parar de salir a borbotes. Por algo Morpheus estuvo dos horas hablando con Neo antes de ofrecerle la azul o la roja. Porque no es joda. Por momentos uno puede pensar que ya no sale mas nada. Pero siempre hay quien aprieta, y uno termina por convencerse de que todo esto se convirtió en un grano de pus infinita. De dónde habrá salido tanta porquería es algo que quizás nunca lleguemos a develar, porque el tiempo es finito.

Cuestión que el fin de año como todos y todas ya sabemos, es por lo general una etapa de mierda, en la que una se pone a pensar todas las cosas que no hizo durante estos doce meses... Los mas conformistas pueden llegar a encontrarle un lado positivo a su rutina. Otros, como yo, a los que no hay poronga que nos venga bien, siempre tendemos a bajonear un poco. Por todo esto es que volví al extraño mundo de lucha. Porque ultimamente mi mente vagabundea de nuevo por lugares insondables, y en la superficie solo hay (en apariencia) una abúlica y malhumorada persona que no quiere escuchar a nadie, porque demasiado baruyo ya hay adentro de su traje. SHHH silencio por favor. Algo en mi se está amasando, algo en mi va aflorando en forma de lagrimita fácilonga. No me distraigo, lo veo, y sigo trabajando para engañarlo. Ahora no hay soma, hay pura conciencia. Me hago cargo. Es crecer. Es creer. Shhh, silencio. Gracias

jueves, octubre 15, 2009

Una de Woody


Fuimos como un salto brusco en el guión, como el más grosero error de continuidad. Porque un día andábamos como siempre, cada cual intensa y presumidamente abocado a lo personal, y plano siguiente estábamos animándonos por los rincones. Aún así, pasó desapercibido. Para los demás.

Y casi. Casi. Casi. Casi.

Ahora todo vuelve a la prolijidad digna de un guión sin sobresaltos. No estoy orgullosa, aunque no me quejo... Fuimos por un ratito una de Woody Allen.

Pero no pudimos dejar de pensar en el final.

martes, octubre 13, 2009

약속을 제공

Ay amigos y amigas!!! Tengo un cajón lleno de maneras de no hacerlo.
Teniendo bien a mano todo ese cúmulo de experiencias desafortunadas, es que me propongo encontrar la fórmula. Y algún día. Algún día NOSOTR@S llegaremos hasta la estrella. Y cuando la encontremos…
Cuando la encontremos la encerramos bien encerrada ¿vale?. Esa hija de un camión lleno de chacales no se nos va a escapar. N o s e v a a e s c a p a r.

H a g a m o s e s a p r o m e s a
! ! !




jueves, octubre 08, 2009

Y cuando lo vengas del todo a tener, has de tenerlo sin nada querer.

Aunque suene contradictorio (y quizás sencillamente lo sea) desde hace un tiempo me estoy preguntando si es que de algo sirve preguntarse tanto. Quiero decir, quizás no haya respuestas suficientes nunca, con lo cual es muy posible que nisiquiera sea productivo andar planteandose tanto, con tan poco resultado. La respuesta no llega hasta que es un hecho (si ocurre) y parece ser que ahi nomás, casi inmediatamente, surge otra nueva.
Claro que vivir no es solo existir, y no es que me esté proponiendo una vida amébica y sin sueños, ni una existencia azarosa o una biografía marchantica. Al contrario, me planteo si valen la pena "tantas" preguntas. Quizás el problema no esté en las respuestas sino en cómo se formulan los planteos. ¿Y es que acaso la verdadera forma
... ?

Aaaahh, ya basta.

sábado, julio 04, 2009

La culpa no la tiene el diablo


Todos este tiempo en la sombra tienen una explicación racional y por demás comprensible: la evolucionante tecnología no hace otra cosa que empujarme al camino de lo fácil. Ahora que puedo ver cualquier serie en vivo y cuándo quiera, no hay quien me pare; the big bang theory, the pushing daises, the office… Entre Justin TV, Rapidshare y demás etceteras, los ojos no dan abasto y la imaginación se amilana hasta atrofiarse.

Como en teoría sé todo esto, para sacudir un poco la mente leí un libro. Me serenó encontrarme con que todavia funciona. Y ojo, no es porque me ponga en defensora de la lectura, y me rasgue las vestiduras gritando “los niños ya no leen, el libro corre riesgo de extinción, estamos perdidos”. No. Sandeces. Mambo jambo. Creo que se van generando nuevas formas de lectura, ni mejores ni peores, sólo nuevas. Al fin y al cabo confieso que de chica leia mucho…. Mucho Poldy Bird, lo que terminó siendo mas peligroso que mirar Tinelli todas las semanas, o que jugar a Unreal Tonrnament desde que me levanto hasta que me acuesto. Menos mal que después empecé el psicologo y pude hablar de Poldy, de su hija Verónica, y de que “no grabaste mi nombre abrazado a tu nombre en el tronco de un árbol”…

Al final creo que si a veces no escribo es porque me acuerdo de ella. De Poldy. Confesa fascista.

Me desvié mucho. Terminé de leer “El club dumas” hará una semana. Me encantó; un libro que podría caer en el trágico facílismo argumental todo el tiempo y sin embargo al final te das cuenta que el escritor anduvo jugando divertídisimo y a los saltos, esquivando vertiginosamente los pozos de lo obvio. Un juego que podría describirse mas o menos con esta sentencia:


“te lo doy- no te lo doy, te lo arruino- te remonto, te doy todo- no te doy nada- bueno si, te doy un poco, tomá- no, dame” (me fui de mambo).

A lo que voy; ningún diábolo facilongo, nada de ideas Polanskianas sobre orgías vulgares dedicadas a Lucifer. El diablo es otra cosa, y todxs tenemos algo del ángel caído. Todxs. Vos también.

Nadie debería mirar la Novena Puerta y pensar que tiene algo que ver con el libro de Pérez Reverte. Apenas una vaga idea tomada por Polanski para caer sin demasiado artilugio en el pozo de lo más cómodo y liviano...


Para concluir sentencio:

Polanski y Poldy Pájaro= 0 sin posibilidad de recuperatorio.
Perez - Reverte= 8 promociona y pasa a segunda ronda
El encantador de perros= 10 con posibildad de casamiento. (Pei necesita urgente la figura de un padre fuerte). Sobre ésto último ampliaremos.


domingo, marzo 01, 2009

Los P.Tinto


"A veces hay que bucear hasta lo más profundo de la mente y revisar todos y cada uno de los cajones del pensamiento, pero siempre cuando uno busca de verdad, encuentra la llave.
Pero que el hombre lleva en su interior la llave que libera su espíritu,
no quiere decir que no haya otra serie de llaves en el exterior.
Llaves capaces de liberar no ya a nuestro espíritu sino el de los demás
Llaves que no abren todas las puertas pero si, algunas ventanas.
Hoy ya hay un pájaro menos, pero la jaula aún permanece cerrada,
porque entre estos muros, cada mente es una historia y cada historia necesita su propia llave"

martes, octubre 28, 2008

Llegará el día...

Muchas veces uno presiente que está a punto de ocurrir alguna cosa… En ocasiones no se sabe bien qué es, pero por lo general se tiene al menos la intuición de que será bueno, o será malo. Mis expectativas respecto a la apertura de las puertas hacia el mágico mundo de la fortuna han ido creciendo en estos días… Basándome en hechos que lo demuestran, esta vez siento que algo grande llegará a mi gracias al destino. Un claro ejemplo de que me está llegando el momento es, sólo por citar algo, lo acaecido el pasado domingo en horas de la tarde, cuando arribé a la para nada despreciable ecuación que me permitió comprender que Topo Gigio no es solo una vieja rata inútil y de voz apitazada sino que:

(Nota; cada porción representa una pizza, cortesía de "Los Santos" la pizzería mas rica de Tolosa)

Fue en un concurso radial donde me hice la feliz acreedora de dos tortones de muzzarella y medio kilo de dulce congelado! YEAH. Nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la pregunta a responder en este concurso, lo cierto es que el locutor se empeñaba tontamente en decir una y otra vez la respuesta y no tuve mas remedio que llamar y ganar. El destino que le dicen.

No contenta con tremenda seguidilla de golpes de suerte (¿?), este mediodía acerté una apuesta sin premio que consistía en adivinar los dos primeros titulares que aparecerían en el noticiero del mediodia de canal américa… Ahi van las respuestas ganadoras;

“La inseguridad otra vez golpea el conurbano, un pobre ciudadano (que paga sus impuesto mes a mes) fue brutalmente asaltado por unos menores inescrupulosos”

A lo que le siguió:

“Martínez- el padre del actor Mariano Martínez- cada vez mas complicado en la causa del triple crimen. Mariano está deprimido”

... Está bien, ok. Eso no es suerte...

Volvamos a lo importante. A partir de este y otros importantes hechos no menos grandiosos me empecé a embalar con este tren de suerte y volví a comprar chicles.

- ¿Cómo es eso?- Se preguntará alguien en algún lugar…

Y es que abrir un paquete de chicles me producía en otros tiempos una sana exitación… Si bien en su interior casi siempre está la goma de mascar recubierta en papel- y es normal que así lo sea- ésta expectante emoción que aparece justo en ese momento la arrastro desde hace algunos años. Aunque la promoción terminó hace mucho, nunca perdí la esperanza de abrir el paquete y VOILÄ!

una seguidilla de chiclecitos de envoltorio dorado…

Es que tal y como Charlie Bucket cuando compró un Willy Wonka y terminó sacando su soñado billete, yo todavía espero que me toque el papel especial...


Ya no recuerdo cual era el premio. Ojalá no haya sido una expedición a la fábrica de veldent. Y aunque nunca conocí a nadie a quien le haya tocado, no pierdo las expectativas de que por estos días por fin me encuentre con la verdadera Suerte... Siento que ando muy cerca... hasta creo que le estoy rosando la mano... Llegará el día, lo sé, en que pueda atrapar a esa arisca, escurridiza y por momentos retorcida amiga, La Suerte... Va a llegar. Si.

domingo, octubre 12, 2008

Una pibita re vaginal.

Poniendole cara a la acusación.

Me quedé colgada mirando los comments del post anterior. No pensé que mi entrada sobre lo molesta que me sentí un sábado por la noche podría tener ningún tipo de respuesta. Supongo que la dejé picando. Las lógicas para nada fortuitas instaladas en el imaginario hacen que la contestación más sencilla sea;


Chica que se queja = argolluda.

(O sea, seguro la piba se queja de llena.)


Y me quedé pensando de dónde habrá salido tanta cosa. Entonces pensé que podría llegar a ser algo personal. Pero si así fuera… ¿para qué entraría alguien a mi blog a poner un comentario así? ¿Acaso es un masoquista que gusta de propinarse flagelaciones insoportables tales como entrar al insoportable mundo de lucha?


No. Pantro no es así. Pantro es así:


Eso si. Pantro no se queja.

¿Y porque no?

Porque se la aguanta.

¿Y porque?

Porque no es ningún puto.


La cosa es algo asi Pantro; yo me tengo que quejar. De otra forma no podría existir. Es la forma en la que aguanto mejor.

Ojalá todos lo hicieran mas seguido en un blog. Nadie tiene necesidad de pasarse horas leyéndolo. En cambio si todos se quejaran en plena reunión de amigos un sábado por la noche… eso sería insoportable.

Pero analicemos todo como debe ser; sociologicamente. Ponele.



"La queja de balde". Esa cosa instrinsecamente femenina.


La queja a viva voz por parte de una chica se ha aparejado con el tiempo a la palabra histeria femenina. Y no es de feminista que encaro el tema por acá. No fui yo la que hizo referencia a la argolla.


Se queja una chica porque es histérica. ¿Pero que pasa si se queja un varón?

Y bueno, si se queja es porque ESTA CANSADO.


Hombre que se queja = trabajador

(el tipo está cansado y no es culpa de él. Lo explotan y no se lo merece)


Y la otra;

Hombre que se queja de más = es puto.

(el tipo es un sensible y se la come doblada)


Hay lógicas ya armadas que son más fáciles que pensar. Así, podemos decir que ningún hombre se quejaría en un blog. Y eso no es por piola. Es por miedo. Miedo que lo tilden de puto.


Bueno basta. Cuánta sociología.


Todo esto es la pedo, porque si. Soy argolluda.


Digamos directamente que SI. Soy argolluda… Me encabrono a gusto y piachere. Me resulta mas fácil sulfurarme que darme por satisfecha.

Y como no soy ninguna desagradecida, voy a aportar a algunas claves que permiten confirmar que si. Que soy.


Nro 1. mi perra se desentendió de mi, y fue justo después del dia que le di la vacuna anti-rábica. De estos hechos pueden surgir varias hipótesis. Una sería que no le gustó nada y se ofendió. La segunda que soy la rabia misma. Rabiosa = histérica. Histérica = argolluda. Ahí ta.


Nro 2. Acabo de encontrar un pendejo en el azúcar. Y… ¡No es raro! Esto confirma que soy una argolluda! (Y no, no me gusta tocarme mientras tomo mates. No sé como fue a parar ahi)


Así es. Es evidente. Soy una tremenda argolluda. Pero quiero salir en mi defensa. Soy una tremenda argolluda, pero al menos tengo la tranquilidad de saber que mis quejas no recaen en la total in conducencia, ni mueren en el fácil reclamo. Seré una tremenda, terrible y desproporcionada argolluda. Pero intento al menos comprender mi propia conchudez. Si sale o no, lo dirá el tiempo.


Y mientras tanto señora, señor…


Seré una argolluda o no seré nada.



No te olvides de votar en la encuesta. Podés elegir mas de una opción.


sábado, septiembre 27, 2008

Molesta


Estoy embroncada, y como no puedo gritar me comí un kilo de capeletis de cuatro quesos con salsa. De solo escribirlo quiero vomitar. Ahora además de embroncada estoy asqueada y me duele la panza.

Ring. “Adelante”. “GGGGGrrrrrRRRrrAAAAahhhhhhHHHh. Pero sabés que es lo bueno? Que no lo saco tanto para afuera” “Ah si? Bueno, peinate”. Cierro la cajita.

Me molesta alguna gente. 

Upa, que molesta estoy. Que molesta.

jueves, septiembre 11, 2008

Padecer de divanismo.

Necesito enloquecer un poquito. Y es que transito una meseta de rutinarismo ordinario y aburrido, acompañado por la tranquilidad que me brindan dos sesiones de terapia semanales y algunos placeres sustitutivos esporádicos; cuando se puede de esos que satisfacen el barbárico instinto que todos y todas llevamos dentro, aunque Freud no haya querido admitirlo, o se haya esforzado en cambiarle de nombre. Y ya que hablo con Sigmund quiero decirle algo en público: yo no firmé ningún papel donde renunciara a nada.

Mis problemas se reducen ahora a un pequeño cuarto donde los saco a relucir y cuando salgo de ahí no hay más ganas de enroscarse;


“Ring”- “Adelante”- Me siento- Abro la cajita- Cierro la cajita- Clin caja. Todos contentos; Pandora vuelve a dormir.


La culpa es de Edipo por cogerse a su vieja, de Poldy Bird por escribir tanta basura, y de Deus ex machina por ser tan vigilante. La culpa no es mia.


Lo cierto es que si bien estoy aprendiendo en estos días a encontrarle el gusto a actividades tan sanas como no preocuparse por lo inevitable, no es menos cierto que comienzo a preguntarme si al final tiene alguna gracia. A veces tengo ganas de que me den dos descargas de electroshock para reavivar mi arrebatada, desubicada y nunca bien ponderada locura. Y a veces no... a veces solo descanso tranquila… Pero no me engaño. Es pura vanidad. Compadecerse de uno mismo no es llegar a ningún lado, sino tan solo demorar la conclusión a la que nadie quiere llegar. En fin. Me estoy enroscando, así que;


-"¿la seguimos la próxima?"


domingo, agosto 03, 2008

Intríngulis

Darle sabor a los días sin sal es una receta que uno aprende con el tiempo. Des- victimizarse de las etapas menos felices es una clave elemental para seguir por el camino, y con el tiempo los pensamientos se van acomodando, como los melones, solos y a medida que el carro se pone en movimiento.

Así es como estos meses aprendí algunas cosas y me olvidé de otras, para ir haciendo espacio.

Una pequeña niña me vendió una flor con enseñanza, como esas galletas orientales de la suerte. La elección no era tan compleja.

¿O acaso lo era?
¿Clavel o rosa?

Tome mi decisión. Clavel. Ella me miró, se sonrió, y me tiró la flor en las manos echándome encima su sabiduría inolvidable:


-“Tomá. Los claveles son para los muertos”.

Pasmada, mi primera reacción fue arrepentirme de mi medida. Pero ahora pienso que estuve bien. Nunca tendría que haberme quedado con la rosa, porque de ser así, seguiría comprando claveles.


Entre la claridad y la rutina existe una línea que me es difícil percibir. Esas finas líneas, que aparecen en mi vida como un Droopy constante, me tienen bastante preocupada.


¿Es acaso el conformismo un amigo fiel de la felicidad?

¿O es la claridad lo que va subyaciendo en el mambo de la vida?

¿Será incluso la rutina lo que atrae cierta claridad?

A veces me da por pensar que quizás los melones nunca deberían acomodarse.

¿Por qué debería ser deseable tener ordenados los melones?.



No lo sé. Nadie sabe la verdad.


Y casi como otra de esas galletas con sorpresa, me aclararon con una certidumbre avasalladora que la tal “verdad” ni siquiera existe...

“Lo que si…” – aclaró también con seguridad indiscutible- “ hay quienes estamos mas cerca que otros”.


Pd: tu buena predisposición para completar mi encuesta de los melones aportará a que mi intríngulis me cause menor angustia. Muchas Gracias. (Al costado!!)



lunes, julio 07, 2008

Viaje al bello Oriente

El silencio no es casual. Estoy tomando unas vacaciones de soma. Acá, en el mundo no feliz, a las pildoras no las distribuye el Estado, pero es tan facil convecer al médico de que es necesaria una dosis que es casi obvia la connivencia con el aparato estupidizante, encubierto en una aparente burocracia de sellos, firmas y papeles rosados. ¿Estas alterada? ¿No te bancás mas tanta mierda? TOMÁ.

En el mundo feliz de Huxley:
“Si por desgracia se abriera alguna rendija de tiempo en la sólida sustancia de sus distracciones, siempre queda el soma: medio gramo para una de asueto, un gramo para fin de semana, dos gramos para viaje al bello Oriente , tres para una oscura eternidad en la luna”


En el mundo infeliz tuyo y mio:

"Si por desgracia no se abriera ninguna rendija para dejar de ver la realidad, si por desgracia no pudieras evitar ver lo injusto y lo cruel, si por desgracia no pudieras abstraerte ni olvidarte de la desigualdad, si por desgracia ya no soportaras el egoismo, el devenir triste e inevitable, si por desgracia descubrieras que no hay lugar para que todos y todas vivamos en un mundo feliz ... pues amigo, amiga... siempre queda el clonazepan."



viernes, junio 06, 2008

YIRA YIRA

Voy cada día resignada, como vaca al matadero, a cada lugar donde lo indica la rutina. El día solo consta de algunas horas vivibles y lo demás es dormir. Así debe ser. Así lo respeto. Hacía mucho que no estaba tan cansada. Y hacía mucho también que no sentía a mi cuerpo irse solo sin mi mente, que ultimamente vagabundea por lugares recónditos de la perplejidad. Pero estoy bien.

Como muchas de mis mañanas, esta no fue la mas organizada. Se me pasó volando el comienzo del día y de muchas cosas que tenia que resolver, solo me enfoqué en una que no dio ningún fruto y que me llevó toda la mañana. Así es que cuando se venía la hora de cumplir horarios salí corriendo con el almuerzo de las 11.30 atoradísimo y unas ganas de llorar que contuve con tesón. Es que fue otra vez el día de la marmota. Todos los dias el mismo. Todos los dias corriendo contra el reloj.

A la tarde, cuando iba remontando poquito a poco, aproveche los quince minutos de descanso y fui al quiosco a por la merienda.

Una alfajor para mi, un chocolate para él. Clin, caja.


Yo: “Hasta luego”

Quiosquero fuma crack: “chau gracias”.


Pero no.

Una señora entró con una pequeña niña a preguntar por la comisaría más cercana. Mi espíritu de metida no me permitió salir sin preguntar que había pasado. Reproduzco la conversación entre el quiosquero fuma crack, la señora desesperada, la pequeña niña y yo:


Quiosquero: eh seeee, hay una en ocho y… No… en 46 y…

Yo: ¿pero qué le pasó señora?

La señora desesperada con pequeña niña: perdí todo. BUAAAAAAA

Yo: Bueno señora tranquilícese y cuénteme a ver si la podemos ayudar.

(El kioskero siguió atendiendo como si nada.)

Señora desesperada con pequeña niña y además embarazada: BUAAAAA

Yo: Venga señora siéntese acá afuera [por la parada del colectivos] Cuénteme…

Señora re embarazada: fui al medico, y cuando me bajé del colectivo me di cuenta que me falta la cartera donde tengo todo. El DNI mío el de la nena, mi sueldo, y los papeles de los estudios del bebé. BUAAAA

La gente pasaba por la calle y miraba de reojo.

Yo, claramente contrariada: ¿Ud piensa que la policía va a salir a buscar sus cosas? No. Mejor quédese acá sentada y respire hondo. Esperemos que quien lo encuentre sea tan amable de devolverle aunque sea los documentos. Pero no vaya a la comisaría con pequeña niña y tremenda panza”. ¿Vive muy lejos señora?

Señora re embarazada: En Arturo Seguí.

Yo: [¿lo qué?]

Pequeña niña: ¿quién le va a devolver todo a mi mamá?… ¡BUAAAAA!

Yo: no te preocupes, mamá lo va a recuperar. Tomá (alfajor)

Señora re embarazada: “¡BUAAA!” [se agarra la panza]

Yo: ¿¡señora!? ¿¿Pero qué…?? ¿¿Le duele???

Señora paribunda: SI... TENGO CONTRACCIONES.

[Pequeña niña abre un huevo de chocolate mucho más atrayente que el alfajor]


Señora desesperada con pequeña niña no eran dos rubias, y andaban en colectivo. De lo contrario, habrían tenido un cortejo de discapacitados sociales haciéndole el honor de traer al mundo otro niño o niña rubia en el medio de calle 7. Dos o tres perversas almas inútiles, escucharon la conversación y siguieron.

Ahí empezó una odisea doble; una dentro de la panza de señora paribunda, y la otra dentro de mi cabeza. Por un lado nadie paraba a ayudar. Por otro la señora no tenia tiempo que perder y yo no tenía más tiempo de recreo y tenia que volver. Aparece en escena un muchacho bien parecido que se dirige a mí en el siguiente término:

Muchacho bien parecido: ¿querés que te ayude?

Yo, claramente impávida: “si, no se qué hacer, esta señora está paribunda, acaba de perder sus petates y yo tengo que volver a trabajar…”

Muchacho bien parecido dirigiéndose a la señora: “bueno señora, vamos al hospital”

La nena seguía llorando cada vez mas desesperada al son de la mamá. El pibe buscaba un taxi, y no pasaba ninguno. La gente empezó a acercarse cuando vio a muchacho bien parecido encargándose valientemente del tema. Sin embargo siguieron mirando de lejos, sin intención de involucrarse, sino solo de chusmear. Yo agarré unos pocos morlacos que tenia en el bolsillo y se los di a la señora:

Yo: “Me tengo que ir señora. El muchacho la acompaña. Yo trabajo en el lugar rojo”.

Cualquiera. No sé con qué intención se lo dije, puesto que no se puede ir a parir a un lugar de informática.

Entré a la empresa visiblemente afectada, y corrí por el pasillo pidiendo que alguien me ayude a pensar qué hacer, en qué ayudar, e inclusive tuve la inocente esperanza de que alguien me ofreciera llevar a paribunda mujer en su auto. Tuve de escasa a nula repercusión. Alguien se burló “tampoco podemos hacer caridad”.

Me asomé a la ventana y seguían ahí, a la espera de un taxi. Me largue a llorar de impotencia con todo el pecho en el medio del salón. A nadie le importa señora panzona ni pequeña niña, a no ser que vayan a comprar un portarretratos digital. Quizás me crucé con la gente menos indicada. Seguramente alguien habría estado dispuesto o dispuesta a ayudar. No me pasó esta tarde en ese lugar.

Señora panzona entró a emergencias en silla de ruedas. Las contracciones fueron causadas por la tensión nerviosa y se indujo el parto. Pequeña niña recibirá a su hermano/a esta noche. Muchacho bien parecido seguía ahí acompañando a ambas cuando hablé al hospital.

jueves, mayo 22, 2008

Diego! Vení a ver desde acá!

Si no escribo es porque...
...paso varias horas del día dedicadas al esfuerzo contra natura de conservar mi centro.

(acá pueden ver dos de mis estados más frecuentes)

Sufro violentos abscesos de indignación, seguidos de arrebatadas alegrías. La transición dura un segundo. Y cada estado puede durar cinco o más minutos.

Para encontrarle explicación pensé en los ciclos de la madre naturaleza, en alguna especie de trastorno esquizoide, en el cansancio que me da no querer dejar de hacer nada, o en una simple regresión adolescente.

Se incrementa con la lluvia. Y hoy llovió mucho.

Y resultó que en estos días de muchas preguntas y escasas respuestas me estuvo resonando en la cabeza el remate de un cuentito muy corto de Galeano que me leyó una buena amiga hace un tiempo. Como cuando uno se levanta con una canción que no puede dejar de tararear en todo el día, el remate de la historia me persiguió por todos lados a donde fui. A ver si me entienden. De por ahí vino. Este cuentito pretende ser comprendido sin más.

Diego no conocía la mar..

Su padre, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur.

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena,

después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos.

Y fue tanta la inmesidad de la mar,

y tanto su fulgor,

que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar,

temblando, tartamudeando,

pidió a su padre:-

Papá: ......Ayúdame a Mirar !!

Que tierno. Por dios no lloren. Tengo un absceso violento en este momento, y la sensiblería me mata de espanto. Por ahora.

El mar que veía pequeño niño era perfecto, inmenso. No le quedó más que tartamudear de alegría. ¡Pero Diego! No todos tienen la misma suerte. A veces nos toca ver unos riachuelos a los que cuesta encontrarle algún fulgor. Aunque sabemos que si ponemos la mejor de las ondas, siempre vamos a encontrar algo que amerite la búsqueda.

Si miramos el vaso medio lleno, este dualismo (amor/odio- alegria/fastidio) podría responder a un estado avanzado de la sensatez. No se puede ser completamente feliz o miserablemente triste, siempre hay algo que te arruina el estado.

Si miro el vaso medio vacío... estoy exigiéndole demasiado a mis emociones, y voy a explotar en un corto plazo. Sea como sea, Diego: pedile a tu papá que te traiga para acá y que nos ayude a mirar a los dos. Dale!