sábado, diciembre 12, 2009
Pozo sin soma.
jueves, octubre 15, 2009
Una de Woody

Fuimos como un salto brusco en el guión, como el más grosero error de continuidad. Porque un día andábamos como siempre, cada cual intensa y presumidamente abocado a lo personal, y plano siguiente estábamos animándonos por los rincones. Aún así, pasó desapercibido. Para los demás.
Y casi. Casi. Casi. Casi.
Ahora todo vuelve a la prolijidad digna de un guión sin sobresaltos. No estoy orgullosa, aunque no me quejo... Fuimos por un ratito una de Woody Allen.
Pero no pudimos dejar de pensar en el final.
martes, octubre 13, 2009
약속을 제공
Ay amigos y amigas!!! Tengo un cajón lleno de maneras de no hacerlo.
Teniendo bien a mano todo ese cúmulo de experiencias desafortunadas, es que me propongo encontrar la fórmula. Y algún día. Algún día NOSOTR@S llegaremos hasta la estrella. Y cuando la encontremos…
H a g a m o s e s a p r o m e s a ! ! !
jueves, octubre 08, 2009
Y cuando lo vengas del todo a tener, has de tenerlo sin nada querer.
Aunque suene contradictorio (y quizás sencillamente lo sea) desde hace un tiempo me estoy preguntando si es que de algo sirve preguntarse tanto. Quiero decir, quizás no haya respuestas suficientes nunca, con lo cual es muy posible que nisiquiera sea productivo andar planteandose tanto, con tan poco resultado. La respuesta no llega hasta que es un hecho (si ocurre) y parece ser que ahi nomás, casi inmediatamente, surge otra nueva.Claro que vivir no es solo existir, y no es que me esté proponiendo una vida amébica y sin sueños, ni una existencia azarosa o una biografía marchantica. Al contrario, me planteo si valen la pena "tantas" preguntas. Quizás el problema no esté en las respuestas sino en cómo se formulan los planteos. ¿Y es que acaso la verdadera forma... ?
Aaaahh, ya basta.
sábado, julio 04, 2009
La culpa no la tiene el diablo

Todos este tiempo en la sombra tienen una explicación racional y por demás comprensible: la evolucionante tecnología no hace otra cosa que empujarme al camino de lo fácil. Ahora que puedo ver cualquier serie en vivo y cuándo quiera, no hay quien me pare; the big bang theory, the pushing daises, the office… Entre Justin TV, Rapidshare y demás etceteras, los ojos no dan abasto y la imaginación se amilana hasta atrofiarse.
Al final creo que si a veces no escribo es porque me acuerdo de ella. De Poldy. Confesa fascista.
Me desvié mucho. Terminé de leer “El club dumas” hará una semana. Me encantó; un libro que podría caer en el trágico facílismo argumental todo el tiempo y sin embargo al final te das cuenta que el escritor anduvo jugando divertídisimo y a los saltos, esquivando vertiginosamente los pozos de lo obvio. Un juego que podría describirse mas o menos con esta sentencia:
“te lo doy- no te lo doy, te lo arruino- te remonto, te doy todo- no te doy nada- bueno si, te doy un poco, tomá- no, dame” (me fui de mambo).
A lo que voy; ningún diábolo facilongo, nada de ideas Polanskianas sobre orgías vulgares dedicadas a Lucifer. El diablo es otra cosa, y todxs tenemos algo del ángel caído. Todxs. Vos también.
Para concluir sentencio:
Polanski y Poldy Pájaro= 0 sin posibilidad de recuperatorio.
Perez - Reverte= 8 promociona y pasa a segunda ronda
El encantador de perros= 10 con posibildad de casamiento. (Pei necesita urgente la figura de un padre fuerte). Sobre ésto último ampliaremos.
domingo, marzo 01, 2009
Los P.Tinto

martes, octubre 28, 2008
Llegará el día...

(Nota; cada porción representa una pizza, cortesía de "Los Santos" la pizzería mas rica de Tolosa)
Fue en un concurso radial donde me hice la feliz acreedora de dos tortones de muzzarella y medio kilo de dulce congelado! YEAH. Nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la pregunta a responder en este concurso, lo cierto es que el locutor se empeñaba tontamente en decir una y otra vez la respuesta y no tuve mas remedio que llamar y ganar. El destino que le dicen.

Ya no recuerdo cual era el premio. Ojalá no haya sido una expedición a la fábrica de veldent. Y aunque nunca conocí a nadie a quien le haya tocado, no pierdo las expectativas de que por estos días por fin me encuentre con la verdadera Suerte... Siento que ando muy cerca... hasta creo que le estoy rosando la mano... Llegará el día, lo sé, en que pueda atrapar a esa arisca, escurridiza y por momentos retorcida amiga, La Suerte... Va a llegar. Si.
domingo, octubre 12, 2008
Una pibita re vaginal.
Me quedé colgada mirando los comments del post anterior. No pensé que mi entrada sobre lo molesta que me sentí un sábado por la noche podría tener ningún tipo de respuesta. Supongo que la dejé picando. Las lógicas para nada fortuitas instaladas en el imaginario hacen que la contestación más sencilla sea;
Chica que se queja = argolluda.
(O sea, seguro la piba se queja de llena.)
Y me quedé pensando de dónde habrá salido tanta cosa. Entonces pensé que podría llegar a ser algo personal. Pero si así fuera… ¿para qué entraría alguien a mi blog a poner un comentario así? ¿Acaso es un masoquista que gusta de propinarse flagelaciones insoportables tales como entrar al insoportable mundo de lucha?
No. Pantro no es así. Pantro es así:
Eso si. Pantro no se queja.
¿Y porque no?
Porque se la aguanta.
¿Y porque?
Porque no es ningún puto.
La cosa es algo asi Pantro; yo me tengo que quejar. De otra forma no podría existir. Es la forma en la que aguanto mejor.
Ojalá todos lo hicieran mas seguido en un blog. Nadie tiene necesidad de pasarse horas leyéndolo. En cambio si todos se quejaran en plena reunión de amigos un sábado por la noche… eso sería insoportable.
Pero analicemos todo como debe ser; sociologicamente. Ponele.
"La queja de balde". Esa cosa instrinsecamente femenina.
La queja a viva voz por parte de una chica se ha aparejado con el tiempo a la palabra histeria femenina. Y no es de feminista que encaro el tema por acá. No fui yo la que hizo referencia a la argolla.
Se queja una chica porque es histérica. ¿Pero que pasa si se queja un varón?
Y bueno, si se queja es porque ESTA CANSADO.
Hombre que se queja = trabajador
(el tipo está cansado y no es culpa de él. Lo explotan y no se lo merece)
Y la otra;
Hombre que se queja de más = es puto.
(el tipo es un sensible y se la come doblada)
Hay lógicas ya armadas que son más fáciles que pensar. Así, podemos decir que ningún hombre se quejaría en un blog. Y eso no es por piola. Es por miedo. Miedo que lo tilden de puto.
Bueno basta. Cuánta sociología.
Todo esto es la pedo, porque si. Soy argolluda.
Digamos directamente que SI. Soy argolluda… Me encabrono a gusto y piachere. Me resulta mas fácil sulfurarme que darme por satisfecha.
Y como no soy ninguna desagradecida, voy a aportar a algunas claves que permiten confirmar que si. Que soy.
Nro
Nro 2. Acabo de encontrar un pendejo en el azúcar. Y… ¡No es raro! Esto confirma que soy una argolluda! (Y no, no me gusta tocarme mientras tomo mates. No sé como fue a parar ahi)
Así es. Es evidente. Soy una tremenda argolluda. Pero quiero salir en mi defensa. Soy una tremenda argolluda, pero al menos tengo la tranquilidad de saber que mis quejas no recaen en la total in conducencia, ni mueren en el fácil reclamo. Seré una tremenda, terrible y desproporcionada argolluda. Pero intento al menos comprender mi propia conchudez. Si sale o no, lo dirá el tiempo.
Y mientras tanto señora, señor…
Seré una argolluda o no seré nada.
No te olvides de votar en la encuesta. Podés elegir mas de una opción.
sábado, septiembre 27, 2008
Molesta
Estoy embroncada, y como no puedo gritar me comí un kilo de capeletis de cuatro quesos con salsa. De solo escribirlo quiero vomitar. Ahora además de embroncada estoy asqueada y me duele la panza.
Ring. “Adelante”. “GGGGGrrrrrRRRrrAAAAahhhhhhHHHh. Pero sabés que es lo bueno? Que no lo saco tanto para afuera” “Ah si? Bueno, peinate”. Cierro la cajita.
Me molesta alguna gente.
Upa, que molesta estoy. Que molesta.
jueves, septiembre 11, 2008
Padecer de divanismo.
Necesito enloquecer un poquito. Y es que transito una meseta de rutinarismo ordinario y aburrido, acompañado por la tranquilidad que me brindan dos sesiones de terapia semanales y algunos placeres sustitutivos esporádicos; cuando se puede de esos que satisfacen el barbárico instinto que todos y todas llevamos dentro, aunque Freud no haya querido admitirlo, o se haya esforzado en cambiarle de nombre. Y ya que hablo con Sigmund quiero decirle algo en público: yo no firmé ningún papel donde renunciara a nada.
Mis problemas se reducen ahora a un pequeño cuarto donde los saco a relucir y cuando salgo de ahí no hay más ganas de enroscarse;
“Ring”- “Adelante”- Me siento- Abro la cajita- Cierro la cajita- Clin caja. Todos contentos; Pandora vuelve a dormir.
La culpa es de Edipo por cogerse a su vieja, de Poldy Bird por escribir tanta basura, y de Deus ex machina por ser tan vigilante. La culpa no es mia.
Lo cierto es que si bien estoy aprendiendo en estos días a encontrarle el gusto a actividades tan sanas como no preocuparse por lo inevitable, no es menos cierto que comienzo a preguntarme si al final tiene alguna gracia. A veces tengo ganas de que me den dos descargas de electroshock para reavivar mi arrebatada, desubicada y nunca bien ponderada locura. Y a veces no... a veces solo descanso tranquila… Pero no me engaño. Es pura vanidad. Compadecerse de uno mismo no es llegar a ningún lado, sino tan solo demorar la conclusión a la que nadie quiere llegar. En fin. Me estoy enroscando, así que;
-"¿la seguimos la próxima?"
domingo, agosto 03, 2008
Intríngulis
Una pequeña niña me vendió una flor con enseñanza, como esas galletas orientales de la suerte. La elección no era tan compleja.
¿Clavel o rosa?
-“Tomá. Los claveles son para los muertos”.
Entre la claridad y la rutina existe una línea que me es difícil percibir. Esas finas líneas, que aparecen en mi vida como un Droopy constante, me tienen bastante preocupada.
¿Es acaso el conformismo un amigo fiel de la felicidad?
¿O es la claridad lo que va subyaciendo en el mambo de la vida?
¿Será incluso la rutina lo que atrae cierta claridad?
¿Por qué debería ser deseable tener ordenados los melones?.
No lo sé. Nadie sabe la verdad.
Y casi como otra de esas galletas con sorpresa, me aclararon con una certidumbre avasalladora que la tal “verdad” ni siquiera existe...
“Lo que si…” – aclaró también con seguridad indiscutible- “ hay quienes estamos mas cerca que otros”.
Pd: tu buena predisposición para completar mi encuesta de los melones aportará a que mi intríngulis me cause menor angustia. Muchas Gracias. (Al costado!!)
lunes, julio 07, 2008
Viaje al bello Oriente
El silencio no es casual. Estoy tomando unas vacaciones de soma. Acá, en el mundo no feliz, a las pildoras no las distribuye el Estado, pero es tan facil convecer al médico de que es necesaria una dosis que es casi obvia la connivencia con el aparato estupidizante, encubierto en una aparente burocracia de sellos, firmas y papeles rosados. ¿Estas alterada? ¿No te bancás mas tanta mierda? TOMÁ.En el mundo feliz de Huxley:
“Si por desgracia se abriera alguna rendija de tiempo en la sólida sustancia de sus distracciones, siempre queda el soma: medio gramo para una de asueto, un gramo para fin de semana, dos gramos para viaje al bello Oriente , tres para una oscura eternidad en la luna”
En el mundo infeliz tuyo y mio:

viernes, junio 06, 2008
YIRA YIRA
Voy cada día resignada, como vaca al matadero, a cada lugar donde lo indica la rutina. El día solo consta de algunas horas vivibles y lo demás es dormir. Así debe ser. Así lo respeto. Hacía mucho que no estaba tan cansada. Y hacía mucho también que no sentía a mi cuerpo irse solo sin mi mente, que ultimamente vagabundea por lugares recónditos de la perplejidad. Pero estoy bien. Quiosquero fuma crack: “chau gracias”.
Pero no.
Quiosquero: eh seeee, hay una en ocho y… No… en 46 y…
Yo: ¿pero qué le pasó señora?
La señora desesperada con pequeña niña: perdí todo. BUAAAAAAA
Yo: Bueno señora tranquilícese y cuénteme a ver si la podemos ayudar.
(El kioskero siguió atendiendo como si nada.)
Señora desesperada con pequeña niña y además embarazada: BUAAAAA
Yo: Venga señora siéntese acá afuera [por la parada del colectivos] Cuénteme…
Señora re embarazada: fui al medico, y cuando me bajé del colectivo me di cuenta que me falta la cartera donde tengo todo. El DNI mío el de la nena, mi sueldo, y los papeles de los estudios del bebé. BUAAAA
Señora re embarazada: En Arturo Seguí.
Yo: [¿lo qué?]
Pequeña niña: ¿quién le va a devolver todo a mi mamá?… ¡BUAAAAA!
Yo: no te preocupes, mamá lo va a recuperar. Tomá (alfajor)
Señora re embarazada: “¡BUAAA!” [se agarra la panza]
Yo: ¿¡señora!? ¿¿Pero qué…?? ¿¿Le duele???
Señora paribunda: SI... TENGO CONTRACCIONES.
Señora desesperada con pequeña niña no eran dos rubias, y andaban en colectivo. De lo contrario, habrían tenido un cortejo de discapacitados sociales haciéndole el honor de traer al mundo otro niño o niña rubia en el medio de calle 7. Dos o tres perversas almas inútiles, escucharon la conversación y siguieron.
Yo, claramente impávida: “si, no se qué hacer, esta señora está paribunda, acaba de perder sus petates y yo tengo que volver a trabajar…”
Muchacho bien parecido dirigiéndose a la señora: “bueno señora, vamos al hospital”
Cualquiera. No sé con qué intención se lo dije, puesto que no se puede ir a parir a un lugar de informática.
Entré a la empresa visiblemente afectada, y corrí por el pasillo pidiendo que alguien me ayude a pensar qué hacer, en qué ayudar, e inclusive tuve la inocente esperanza de que alguien me ofreciera llevar a paribunda mujer en su auto. Tuve de escasa a nula repercusión. Alguien se burló “tampoco podemos hacer caridad”.
jueves, mayo 22, 2008
Diego! Vení a ver desde acá!
Si no escribo es porque...
...paso varias horas del día dedicadas al esfuerzo contra natura de conservar mi centro.
Sufro violentos abscesos de indignación, seguidos de arrebatadas alegrías. La transición dura un segundo. Y cada estado puede durar cinco o más minutos.
Para encontrarle explicación pensé en los ciclos de la madre naturaleza, en alguna especie de trastorno esquizoide, en el cansancio que me da no querer dejar de hacer nada, o en una simple regresión adolescente.
Se incrementa con la lluvia. Y hoy llovió mucho.
Y resultó que en estos días de muchas preguntas y escasas respuestas me estuvo resonando en la cabeza el remate de un cuentito muy corto de Galeano que me leyó una buena amiga hace un tiempo. Como cuando uno se levanta con una canción que no puede dejar de tararear en todo el día, el remate de la historia me persiguió por todos lados a donde fui. A ver si me entienden. De por ahí vino. Este cuentito pretende ser comprendido sin más.
Diego no conocía la mar..
Su padre, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena,
después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos.
Y fue tanta la inmesidad de la mar,
y tanto su fulgor,
que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar,
temblando, tartamudeando,
pidió a su padre:-
Papá: ......Ayúdame a Mirar !!
Que tierno. Por dios no lloren. Tengo un absceso violento en este momento, y la sensiblería me mata de espanto. Por ahora.
El mar que veía pequeño niño era perfecto, inmenso. No le quedó más que tartamudear de alegría. ¡Pero Diego! No todos tienen la misma suerte. A veces nos toca ver unos riachuelos a los que cuesta encontrarle algún fulgor. Aunque sabemos que si ponemos la mejor de las ondas, siempre vamos a encontrar algo que amerite la búsqueda.
Si miramos el vaso medio lleno, este dualismo (amor/odio- alegria/fastidio) podría responder a un estado avanzado de la sensatez. No se puede ser completamente feliz o miserablemente triste, siempre hay algo que te arruina el estado.
Si miro el vaso medio vacío... estoy exigiéndole demasiado a mis emociones, y voy a explotar en un corto plazo. Sea como sea, Diego: pedile a tu papá que te traiga para acá y que nos ayude a mirar a los dos. Dale!
viernes, mayo 09, 2008
Le pantuflé

¿Soñaste alguna vez con que llegás a un lugar y te das cuenta que tenés puestas las pantuflas? Yo muchas. Por ejemplo, llego en pantuflas a la facultad sin notarlo y allí esperan un montón de pretenciosos con una bolsa llena de burlas. Cuando caigo a cuenta de la situación me muero de vergüenza, y me despierto angustiada, con ganas de lloriquear, si no es lloriqueando.
Ni bien silbó el despertador supe que no iba a ser el mejor día. Cuando abrí los ojos noté que tenia duro desde los pies hasta el último músculo de mi cara. Es la consecuencia de algunos días de tensión. Mandibulié toda la mañana, no por abstinencia, sino por bruxismo. Solo un reducido ángulo motriz me estuvo habilitado durante las primeras horas del día. Robocop era Iñaki Urlezaga al lado mio. Mi nariz tenia la forma de un poroto de dimensiones extraordinarias consecuencia de un enfriamiento devenido en sonatina. Perdí toda la mañana lamentando mis dolencias.
A pesar de todo salí a trabajar a tiempo, y aunque un poco deshecha, pude a fuerza de base y corrector, tapar mis ojeras de mapache e improvisar un afinamiento de nariz bastante barato.
Pero.
Cuando estaba casi a mitad del camino, miré para abajo y me di cuenta que tenía puestas las zapatillas.
Y es igual. Zapatillas o pantuflas, para el caso es igual. Volví a mirarme los pies confundida. Paré un segundo. Pensé. No. Estoy despierta. Sí.
Volví.
No se puede ir en zapatillas.
Así fue como descubrí que debería haber una lista de llegadas tardes permitidas en cada puesto laboral considerando que los empleados piran (si o si) a determinada altura de las circunstancias. Por eso creo necesario, como única sindicalista de la empresa (?) proponer ante la dirección, una lista que con el tiempo aspira a convertirse en una regla de oro de todas las corporaciones mundiales. Ahi voy ;
Esta empresa permite las llegadas tarde ante las siguientes circunstancias:
Sin dudas, un poco de compasión por el malogrado ser humano aumentaría la productividad. Pero, está visto que las empresas rendidoras o las corporaciones millonarias, no se han hecho a fuerza de piedad por sus trabajadores, y mucho, pero muchísimo menos, de sus trabajadoras.
Perdí el presentismo.
domingo, mayo 04, 2008
La uva mas dulce
Ando, o quizás anduve, muy próxima a la aversión. La rodeé, la miré de reojo, la rocé despacito, nos tocamos y nos alejamos inmediatamente. Una probadita.Nos atraemos. Hasta creo que nos gustamos seriamente. Pero sabemos que así no es, y por eso nos mantenemos distantes. Porque estar todo el dia con ella, volverla crónica, la convertiría en un padecimiento. Es una ensoñación clarificante, y en mi caso alentadora. “Estás ahí, en el fondo mismo del aborrecimiento. Mas allá la nada, y mas acá todo.”
El inexorable devenir de la estupidez
Si de la muerte no se puede hacer volver a nadie, y evitarla es una de las pocas cosas imposibles de este mundo, es la Estupidez su hermana menor. Se la vive en vida, como muchas veces se la vive a su hermana mayor tambien. Por genética, de ella tampoco se vuelve. En cambio, por un avance extraordinario en materia científica, a ella si se la puede evitar. Cuesta mas que una carrera de medicina el esquivarla, pero al igual que la Muerte, nadie se salva de rodearla, de enfrentarla. El morbo está, como decía en que a ella sí se la puede evadir. Por eso vale mucho mas la pena preocuparse por ella. Creo más en la posiblidad de reencarnar que en la de volver de ese estado de pelotudez en el que te deja seguir, con anteojeras, por el que pareciera el único camino pavimentado hacia el que te dirige toda esta basura.
Son dos hermanas sínicas, porque vivir en la estupidez es vivir un poco muerto.
Punto aparte. Pero seguido.
Mi nuevo estado laboral no me aporta en lo absoluto. No me hace crecer en ningún aspecto de la vida. Dependencia patronal que le dicen. Decidí entonces, aprovechando esta oleada de energías, darle tantas vueltas como sea necesarias para encontrarle algún aspecto positivo, aunque sea el mas mínimo.
Si alguien entendió, le agradecería que me lo aclaren. Eso fue lo que pude ver.
Las canciones salvadoras, llenadoras de emoción
que las pasan en la radio, y suenan en tu corazón.
y no pares de cantar
porque la uva mas dulce
es la que aun estás por tragar
(…)
Siempre supe que para existir tenía que ser real
para bien o para mal…
Por fin dormí.
Es que tengo tanto(s) sueño(s) últimamente.
sábado, abril 26, 2008
Entrada sin titulo
...
Nada.
Eso.
Conozco un Ernesto.
Además.

viernes, abril 18, 2008
Otra paradoja para sumarle a la vida
Ultimamente estoy mas cordial que de costumbre. No es casual. Durante gran parte del día ando con una expresión que no puedo borrar de mi cara porque ahora por sonreír se me paga.
Yo, sonriente (atendiendo a un cliente): "Digame su nombre por favor así lo llaman y lo asesoran los vendedores"
Cliente X: "Rubén"
Yo, sonriente: "Muy bien Rubén, pase por el salón y lo van a llaman por su nombre de pila"
La jefa susurrante, en un acto de enseñanza sin prescedentes: "no le digas pila, no queda bien"
A esta altura me doy cuenta de que voy a necesitar urgente que me tramiten la obra social para hacerme un tratamiento en la mandíbula porque se me va a caer de tanto sonreírle al cliente. Además voy a necesitar un turno con el traumatólogo porque el nervio ciático me esta pidiendo vacaciones después de haber estado parada toda la semana. También un buen odontólogo, porque a falta de felicidad, me la paso bajando la caramelera que está en recepción... Y por qué no, un curso de control de ira... Al fin y al cabo, parece ser que voy a trabajar para pagarme las dolencias que me provoca hacerlo. Y así es señoras y señores, como una vez más la Paradoja se hace presente... esa gran amiga complicada con quien ya estamos, claro está, plenamente familiarizados.
viernes, abril 11, 2008
Finas lineas
Ya lo había dicho yo, mi mujer bajo la lluvia y mi cara de predisposición total convencieron a la empresa. Me llamaron para la segunda entrevista, y después para la tercera. A esta última fui bastante menos predispuesta que a las anteriores. Hay una fina linea entre ser un psicologo de recursos humanos y ser un chusma, un indiscreto. Y si no vean las cosas que hay que oir:
La paparazzo de RRHHH: "¿Tenés novio Luciana?"
Yo: no.
La paparazzo: "¿AHA, QUE PASÓ?"
Yo: ¿Con qué? No, no tengo.
La paparazzo sorprendida: "¿Pareja estable tuviste?"
Yo: [¿podrá llamarsele a eso estable?] Ah si si... al comienzo de mi estadía en la ciudad
La paparazzo sorprendida: ¿y después?
Yo: no
La paparazzo sorprendida: "ta bien... quedaste quemada..." (SIC, lo juro)
Yo no se si llamarlo "desliz" o cómo. Pienso quizás que hasta tuvo una especie de empatía con mi condición de soltera crónica.
Lo cierto es que al mismo tiempo de comenzar con esta labor, que me han advertido: es ardua, también verán una merma significativa en este blog que alguna vez supo estar actualizado. Ahora van a tener que leer a Cortázar, Bennedetti, y Borges para llenar el vacío que les va a dejar mi entrada en blanco, mi saludo al pasar, mi texto copiado de alguna parte.
Esta mañana estuve haciendo cola por tres horas para hacerme el pre ocupacional. Me miraron si tenía pie plano. Me preguntaron si sufrí de hemorroides. No veo la hora de que me digan qué es lo que tengo que hacer y hacerlo. Basta de entrevistas, de largas colas, de testeos psicológicos. Empiezo mañana. Sábado. Ja.
El frio ya se va haciendo notar. El invierno se está preparando para hacer su gracia y ahora, precisamente en este instante, se largó a llover. Justo cuando tengo que salir hacia la oficina de mi otro trabajo (el que me gusta). Así es que cantando bajito y sin demoras ésta mujer se retira... bajo la lluvia. Paraguas en mano. Bien cubierta.
domingo, abril 06, 2008
Para lo que hay que oír...
Cuando yo era más chica, al cumplir una edad razonable se pedía un equipo de música. Me acuerdo que el que tenía el mini componente más grande era el más pillo. Resulta que diez años después, el que tiene el aparatito mas chico es el más copado.
Soy de una generación que casi nace por internet. No me quiero hacer la joven, es cierto, no había tanta Internet pero al menos el boom de las PC ya estaba en marcha. La nueva generación sí que nació conectada a la red de redes. Y en esta era del Mp3, o Mp4, o ¿acaso ya salió el Mp5? todo es por demás descartable. Si te comprás un teléfono celular con mp3 a los dos años sale el mp4 y quedás boyando como un tarado. Si te comprás un TV 29” al otro año si no tenés un plasma sos muy out. Y la publicidad te bombardea haciéndote pensar que no podés vivir si no tenés el equipo de última generación.
Mi MP4 dejó de andar hace una semana. Era una mierda de cien pesos que no servía para nada, porque el verdadero Ipod está muy lejos de mi realidad. No lo tiré. Tampoco tiré el MP3 que había salido mucho más que eso y que tuvo su infeliz deceso hará algo mas de un año. Estoy segura que cuando mis descendientes encuentren mi FAKE POD y vean que no funciona, nadie lo va a poner sobre una mesa, lo va a lustrar y lo va a venerar tanto como yo a mi AMBASSADOR. Lo puse sobre mi placard a juntar tierra, con la sola intención de hacer la prueba.
Así es que tengo a ese objeto inerte y me he convertido en una fetichista del tiempo. Ahí está ella, reluciente, gozando por no haber perdido del todo la batalla. Tenerla me recuerda que el mundo no siempre fue tan gil.
La gigante AMBASSADOR está hecha para durar, para sobrevivir en un mundo que no era tan efímero como éste. Permítaseme fantasear con su final:
La AMBASSADOR trasmitía radio teatros, noticias del campo, anuncios de perdidas de vacas y médicos que trabajaban a domicilio. De manera progresiva lo que anunciaba se fue haciendo cada vez más patético y así fue como un buen día, abuela y abuelo le metieron una patada tan grande que un transistor saltó y calló justo en la pileta de la bomba de agua. Mi abuelo resignado dijo algo así como: “ma´si, para lo que hay que oir!”. Y la dejó sobre su placard. Cuatro décadas más tarde llegó de visitas la nieta desencantada y la puso en su lugar después de entender que ese aparatejo estuvo hecho desde el principio para durar y perdurar por siglos, y que lo que hizo que dejara de funcionar no fueron las patadas del abuelo, ni los golpes de tensión. Lo que en verdad mató a la AMBASSADOR fueron los tiempos.





