...
Nada.
Eso.
Conozco un Ernesto.
Además.


Ultimamente estoy mas cordial que de costumbre. No es casual. Durante gran parte del día ando con una expresión que no puedo borrar de mi cara porque ahora por sonreír se me paga.
Yo, sonriente (atendiendo a un cliente): "Digame su nombre por favor así lo llaman y lo asesoran los vendedores"
Cliente X: "Rubén"
Yo, sonriente: "Muy bien Rubén, pase por el salón y lo van a llaman por su nombre de pila"
La jefa susurrante, en un acto de enseñanza sin prescedentes: "no le digas pila, no queda bien"
A esta altura me doy cuenta de que voy a necesitar urgente que me tramiten la obra social para hacerme un tratamiento en la mandíbula porque se me va a caer de tanto sonreírle al cliente. Además voy a necesitar un turno con el traumatólogo porque el nervio ciático me esta pidiendo vacaciones después de haber estado parada toda la semana. También un buen odontólogo, porque a falta de felicidad, me la paso bajando la caramelera que está en recepción... Y por qué no, un curso de control de ira... Al fin y al cabo, parece ser que voy a trabajar para pagarme las dolencias que me provoca hacerlo. Y así es señoras y señores, como una vez más la Paradoja se hace presente... esa gran amiga complicada con quien ya estamos, claro está, plenamente familiarizados.
Ya lo había dicho yo, mi mujer bajo la lluvia y mi cara de predisposición total convencieron a la empresa. Me llamaron para la segunda entrevista, y después para la tercera. A esta última fui bastante menos predispuesta que a las anteriores. Hay una fina linea entre ser un psicologo de recursos humanos y ser un chusma, un indiscreto. Y si no vean las cosas que hay que oir:
La paparazzo de RRHHH: "¿Tenés novio Luciana?"
Yo: no.
La paparazzo: "¿AHA, QUE PASÓ?"
Yo: ¿Con qué? No, no tengo.
La paparazzo sorprendida: "¿Pareja estable tuviste?"
Yo: [¿podrá llamarsele a eso estable?] Ah si si... al comienzo de mi estadía en la ciudad
La paparazzo sorprendida: ¿y después?
Yo: no
La paparazzo sorprendida: "ta bien... quedaste quemada..." (SIC, lo juro)
Yo no se si llamarlo "desliz" o cómo. Pienso quizás que hasta tuvo una especie de empatía con mi condición de soltera crónica.
Lo cierto es que al mismo tiempo de comenzar con esta labor, que me han advertido: es ardua, también verán una merma significativa en este blog que alguna vez supo estar actualizado. Ahora van a tener que leer a Cortázar, Bennedetti, y Borges para llenar el vacío que les va a dejar mi entrada en blanco, mi saludo al pasar, mi texto copiado de alguna parte.
Esta mañana estuve haciendo cola por tres horas para hacerme el pre ocupacional. Me miraron si tenía pie plano. Me preguntaron si sufrí de hemorroides. No veo la hora de que me digan qué es lo que tengo que hacer y hacerlo. Basta de entrevistas, de largas colas, de testeos psicológicos. Empiezo mañana. Sábado. Ja.
El frio ya se va haciendo notar. El invierno se está preparando para hacer su gracia y ahora, precisamente en este instante, se largó a llover. Justo cuando tengo que salir hacia la oficina de mi otro trabajo (el que me gusta). Así es que cantando bajito y sin demoras ésta mujer se retira... bajo la lluvia. Paraguas en mano. Bien cubierta.
Cuando yo era más chica, al cumplir una edad razonable se pedía un equipo de música. Me acuerdo que el que tenía el mini componente más grande era el más pillo. Resulta que diez años después, el que tiene el aparatito mas chico es el más copado.
Soy de una generación que casi nace por internet. No me quiero hacer la joven, es cierto, no había tanta Internet pero al menos el boom de las PC ya estaba en marcha. La nueva generación sí que nació conectada a la red de redes. Y en esta era del Mp3, o Mp4, o ¿acaso ya salió el Mp5? todo es por demás descartable. Si te comprás un teléfono celular con mp3 a los dos años sale el mp4 y quedás boyando como un tarado. Si te comprás un TV 29” al otro año si no tenés un plasma sos muy out. Y la publicidad te bombardea haciéndote pensar que no podés vivir si no tenés el equipo de última generación.
Mi MP4 dejó de andar hace una semana. Era una mierda de cien pesos que no servía para nada, porque el verdadero Ipod está muy lejos de mi realidad. No lo tiré. Tampoco tiré el MP3 que había salido mucho más que eso y que tuvo su infeliz deceso hará algo mas de un año. Estoy segura que cuando mis descendientes encuentren mi FAKE POD y vean que no funciona, nadie lo va a poner sobre una mesa, lo va a lustrar y lo va a venerar tanto como yo a mi AMBASSADOR. Lo puse sobre mi placard a juntar tierra, con la sola intención de hacer la prueba.
Así es que tengo a ese objeto inerte y me he convertido en una fetichista del tiempo. Ahí está ella, reluciente, gozando por no haber perdido del todo la batalla. Tenerla me recuerda que el mundo no siempre fue tan gil.
La gigante AMBASSADOR está hecha para durar, para sobrevivir en un mundo que no era tan efímero como éste. Permítaseme fantasear con su final:
La AMBASSADOR trasmitía radio teatros, noticias del campo, anuncios de perdidas de vacas y médicos que trabajaban a domicilio. De manera progresiva lo que anunciaba se fue haciendo cada vez más patético y así fue como un buen día, abuela y abuelo le metieron una patada tan grande que un transistor saltó y calló justo en la pileta de la bomba de agua. Mi abuelo resignado dijo algo así como: “ma´si, para lo que hay que oir!”. Y la dejó sobre su placard. Cuatro décadas más tarde llegó de visitas la nieta desencantada y la puso en su lugar después de entender que ese aparatejo estuvo hecho desde el principio para durar y perdurar por siglos, y que lo que hizo que dejara de funcionar no fueron las patadas del abuelo, ni los golpes de tensión. Lo que en verdad mató a la AMBASSADOR fueron los tiempos.
Oscar el narco con mala suerte- “¿Tocame el brazo, sentís alguna vena?”
Yo: [¿mmm que tengo que decir!?] “Nada Oscar, ni una. ¿Y eso por qué?”
Oscar el narco con mala suerte: “Por drogadicto… por drogadicto”
Según me confió, el negocio iba bien (a pesar de las perdidas por consumo personal) hasta que en una frontera el sobrino del Don Mariano le había tendido una emboscada que tuvo que pagar con un año y ocho meses de prisión en Brasil. [Homen, o que é terrível destino!] Bajón. La noche se tiñó de amargura (tan sólo por un momento) al escuchar la historia del terrible recuerdo del ruido de los candados.
Así es como volvió a la Argentina habiendo tenido que soportar mucho más que un ruido molesto. “Ahora no me asusta nada, soy capaz de pintarme la boca y ponerme tacos, todo por mi hija”. Loable, muy loable. Desvié el tema. Solo me faltaba que me contara con lujos de detalle la parte del estupro.
Oscar el narco con mala suerte: “Brindo por esta noche, y por haberte conocido Lucía”.
Yo: “Oh, yo brindo mas”…
Oscar el narco con mala suerte: “Antes sentía que estaba desubicado como chupete en el culo en este lugar”
Yo: “lo sigue estando Oscar, lo sigue estando”
Una hora y media después se le ocurrió que la oreja también tenía vida, y me preguntó a qué me dedicaba. Muy jocosa le dije “soy periodista. Estoy investigando a unos narcos sudamericanos para una revista petardista”. No le vino en gracia, pero tampoco tuve la suerte de que eso lo haciera callar. Seguía teniendo historias. No puedo dejar de mencionar que llevaba puesto un reloj pulsera que mostró a la luz de un encendedor con el orgullo de un soldado:
Oscar el narco con mala suerte: “Miren, ¿qué dice ahí? Juan Domingo Perón. 1952.”
La cara de Perón se iluminaba radiante. El reloj marcaba la cinco y media de la mañana. Hora de irse para algún otro lado. Según él, tras un gato sin bigotes (SIC).
Este es Oscar (click)
El segundo bar estaba atestado de gente. La mayoría borracha. No se si era la vestimenta, o simplemente mi inigualable swing de los años veinte pero ni bien entré me levanté otro viejo.
Yo: “señor, usted me está observando el trasero de manera impune”
Viejo 2 muy poco agraciado: “no señorita, pero yo ando buscando una mujer, para olvidar”
Yo: “si camina para allá va a encontrar muchas mujeres que no son yo, vaya. Buena suerte.”
No encontramos con unos amigos con quienes “bailamos” mientras nos poníamos al día. En un momento me doy vuelta y otra vez el viejo, esta vez más tambaleante que hacía cuarenta minutos.
Yo (menos predispuesta que antes): “¿que pasó señor? ¿no encontró a su mujer?”
El viejo tambaleante: “no, lo que pasa es que no quieren… yo necesito una mujer para ol..”
Yo: “mire señor, no quiero que lo tome a mal, pero si multiplicamos por tres el promedio de edad en este lugar no alcanza a equivaler a la suya me entiende? Si me permite aconsejarlo, ud tiene que ir a un lugar que se llama “Recordando”. Ahí va gente linda y de su edad… lo van a tratar bien. Y ya deje de mirarme las tetas.”
Seguí bailando y el viejo desapareció entre la gente, que ya era mucha menos que cuando llegamos. Dos jóvenes se acercaron a nosotras, en el último intento de la noche por ser correspondidos. No hubo suerte. Pero fue mas que importante para mí ver sus facciones tersas, dóciles. Ya estaba lista. Tras un último sorbo emprendimos la retirada.
Pd: No olvides completar tu encuesta. Será fundamental para el futuro de este blog. Y si querés ahondar en la elección siempre es bienvenido tu comentario.
Mi respuesta la hago pública: con gusto me comería un vegete en particular. Por supuesto que esa noche no estaba. No esperaba tener tanta suerte. Pero reitero: sólo ese.
Saludos
Me dieron cita a las diez de la mañana. Preocupada por quedarme dormida a partir de las seis y media no pude pegar más el ojo: estuve arriba mas temprano que nunca, vi colores de la mañana que no veía sobria hacia mucho tiempo.
Exageradamente salí media hora antes y llegue menos cuarto. No iba a ser tan looser de entrar así que hice tiempo en una librería y cuando faltaban dos minutos encaré para el lugar. Metros antes tomé mi teléfono y consulté saldos antes de entrar como para hacerme la ejecutiva.
Entré. “Hola, soy la feliz elegida para realizar la entrevista de trabajo”- “Si, pasá, y sentáte con los otros quince por favor”. Cinco mesas llenas de vil competencia. Nade habló. A los cinco minutos fuimos invitados a pasar hacia el fondo. Todos nos esforzábamos por dejar pasar primero, por no hacer más ruido que el adecuado, por no mover el bigote ni un milímetro fuera de los estándares convencionales.
Situación de living pre-embarque en la aventura: quince hombres y mujeres distribuidos en cuatro sillones. Diez minutos en silencio. Diez minutos interminables. Yo miraba para arriba, para abajo, adentro de mi cartera buscando absolutamente nada… me daban ganas de reírme. Estaba un poco nerviosa sobre todo porque me parecía bastante ridícula la situación… nadie quería hacerse de amigos ahí, y lo justo era que ni habláramos.
Por fin entramos a la sala de reuniones y nos sentamos a una mesa inmensa. Dos mujeres nos introdujeron al mágico mundo; teníamos que completar una encuesta y después presentarnos. No me voy a hacer la canchera diciendo que no estaba nerviosa, pero la verdad no lo estaba tanto como el primero que tuvo que hablar; su voz parecía salir de las profundidades de algún lugar dónde él mismo había decidido enterrarse antes de entrar a la sala. Otro tipo se puso a contar indiscreciones como la cantidad de plata que le debía el cuñado. El tipo tenia en sociedad una casita de fiestas, y el marido de la hermana se había zarpado armando una pileta tan grande en su casa que no pudo cubrir los costes, razón por la cual habían tenido que cerrar. Así explicó el por qué de su busqueda laboral... Triste. Muy triste. Donald, lo tuyo: “ESTAS DES-PE-DI-DO”.
Lo que siguió fue bien bueno. Una de las chicas de la consultora nos dijo con cara de circunstancia “dibujen en una hoja una persona bajo la lluvia”. El destino quiso meses atrás que mi hermana, en una práctica de la facultad, me hiciera este mismo test. Los resultados del que otrora dibujé habían
sido por lo menos preocupantes; angustia, inseguridad, miedo al futuro… La primera vez había dibujado efectivamente una mujer con un paraguas al costado del cuerpo, completamente mojada por la lluvia, con auriculares y un iPod, con bolsillos, con montañas… No contenta con el resultado me leí el libro de los tests gráficos. Así fue como efectivamente este test lo hice a sabiendas de que hay cosas que no sea hacen, como someter al personaje a las precipitaciones directas. Le siguió a ésto otro test, y aunque ese ya no lo sabía, lo importante era no reflejar ni un atisbo de locura y mi mujer bajo la lluvia estaba exacta.
(Fue algo así, pero la verdad es que Pablo Echarri no estaba)
(CLICK)
Cuando terminó, cada uno se fue para su lado, sin saludar, sin siquiera mirarnos. A los preseleccionados los llamarían dentro de los próximos veinte días.
Esténse atentos a partir de hoy, quizás en unos meses me comunique con ustedes para notificarlos de que ya está lista su impresora. O quizás no. O si. O no... la vida es como una caja de bombones... uno nunca sabe qué le va a tocar.
Así las cosas. No es mi entrada mas inspirada. Lo sé. Ultimamente me levanto mas extraña que la ficción (cuac). Los invito a que si tienen una experiencia rica en entrevistas laborales, y quieren dejar algún "tip" que pueda ayudar a quienes buscamos ganarnos la vida, lo hagan. Por mi parte ya saben, las personas bajo la lluvia siempre deben tener paraguas.

Cuando salió Matrix yo ya había pensado en si tomarme la azul, la roja, el tren, el palo. A mi no me lo vino a decir Morpheus. Hubiera sido mucho mas divertido. Mucho más si me daba el piloto negro que le dio a Neo. O: mucho mas si me daba el negro. Piloto que le dio a Neo.
Pero cuando Charly mandó a susurrar a mi oído que quizás mi vuelo se caiga en el próximo meridiano me puse seria.
3…2..1.. RE-ACCIÓN!!!!
Tiene lo suyo.
Cambiando de tema estoy completamente enfurecida. Mis vecinos decidieron que era mi turno y el de mi perra, Pei-Ton, de la raza de perras luchadoras. Esta semana me amenazaron dos veces con el posible envío de cartas documento. Ni lerda ni perezosa los amenacé con mandarles a la gente de Moyano... Creo que no lo tomaron enserio. Tampoco lo tomó en serio el ex tesorero sindical santafesino.
Desde aquellas épocas en las que íbamos a instalar un “tiragoma” directo hacia el departamento de abajo, hasta hoy las cosas cambiaron rotundamente. Tres o cuatro propietarios se hicieron con el poder para decidir. Ninguno de ellos debió nunca una expensa, además hacen poco ruido (porque viven poquito), sus casas tienen los mejores muebles, las mejores plantas y lo peor de todo son lindos. Los que no se quejaron nunca de mi perro son varios y también son varios los meses de expensas que deben, con lo cual no pueden hacer alharacas ni ponerse a tomar partidos por razones obvias; están mas hasta las manos que yo. Así es que no sé bien qué hacer con esta gente. Hoy escribí una misiva, llorando la carta de que mi intención no era molestar a nadie, y desparramé menos que subliminalmente algunos comentarios incisivos sobre la dudosa buena conducta del bando de los lindos. No se si pensar que esa carta va a desatar una guerra judicial, o si pensar que quizás les movilizó la moral y el ánimo de tolerancia y de repente recapacitan y entienden que uno o dos ladridos por timbre no hacen de un animal un ser insoportable, sino uno apasionado.
Así las cosas en mi vivienda… me encuentro atrincherada, evitando ladridos caninos siempre al borde de sufrir un tarasconazo entusiasta. Si alguien conoce un abogado… o quizás si a alguien se le ocurre alguna idea mejor que mandar una carta, pues sería muy útil para mi en estos momentos.
Mientras tanto y por las dudas, Pei-Ton Fayt y yo ya estamos entrenándonos para una posible batalla...
Necesito ayuda. Enserio. Mi hermana tiene ideas malísimas... como repartir un album de fotos del perro para que los vecinos se sensibilicen...

Se trata de consignar ocho cosas que uno quiere hacer antes de estirar la pata... Perdón por hacerlos pensar en esto… de todas formas les vaticino que es una parte mucho mas que probable de nuestro futuro. El número es ilógico, al parecer que sean ocho y no diez o quince no tiene explicación.
Ahí va el mio.
Supongo que si mañana caigo en coma por alguna razón ya tienen la lista con la que deben ir al hospital a susurrarme al oído ennumerando todas las cosas por las que debo quedarme en el planeta de los vivos… Prometo llevar su lista en una situación por el estilo!!!
Sucedió que después de años de pausa y estaticismo corporal (que es una palabra que surgió pura y exclusivamente de mi práctica concreta de inmovilidad perenne), me decidí a agitar mis músculos no solo para quedar re buena, sino también para ser extra sana. ¡Ha por todo me dije!- apretando con los dientes una bayoneta que tenia en la cocina. Así fue que en lo concreto, empecé a correr.
La primera vez que salí estaba conciente de que debía ir despacio- como toda primera vez (¡¿leiste bestia!?)- y lograr que mi respiración fuera armoniosa y periódica. Di dos vueltas a la plaza que no es poco. Tarde como 10 minutos por vuelta pero como no es una carrera no me preocupé. Al día siguiente tuve los dolores esperables de la actividad física en un cuerpo teletubbitense. Ese fue mi bautismo deportivo y así, para la segunda vez (ayer), me fui de compras. Volví con un corpiño deportivo y unas jogginetas de película. Me los calcé y me sentí volar… estaba lista.
Salí a correr con Malandra, mi entrenador físico personal, y con Pei Ton de la raza de perras luchadoras, quien también nos acompañó porque hacía muchos días que practicaba meditación trascendental subida a un poste de luz de acá de 16 y 51. Entonces decidió que nos iba a acompañar en la aventura deportiva.
Estiramos como es debido. “Qué bien se estira este pantalón”,“qué cómodo todo”, “qué lindo es hacer deportes”, “qué aire puro se respira”… todo eso pensaba mientras tanto.
No me dolía.. para qué voy a mentir, hubiera seguido corriendo pero mi personal trainer Malandra me insistió para volver y así lo hice.
Quieren reírse, ríanse cretinos y cretinas. Lo único que rescato de todo esto es que mi pantalón no se rompió… aunque el raspón se nota.
Como el rubro esta complicado, y no se me van a caer las uñas por hacer algo diferente me decidí a buscar cualquier tipo de cosa. PERO. ACA VA EL PROBLEMA
Con experiencia en limpieza de oficina-excluyente-, servicio de cafeteria- excelente presencia. Hasta 35 años.
Localidad: Lanús E.- Florencio Varela- San Telmo-V. Dominico - Buenos Aires
Fecha: 12 de febrero de 2008
Descubrí que tampoco puedo atender un teléfono para dar turnos ginecológicos, proctológicos, u oncológicos, porque de más está decirlo: necesito un master de Dador de Tunos y una tesis en “Cómo convencer al paciente de que se atienda el jueves por la mañana con el Dr. Perez y no el viernes por la noche con la Dra. Parra.”
Este círculo desesperantemente vicioso hace que si nadie me toma, nunca llegue a obtener esa importante e infaltable experiencia para que se produzca el hechizo: osea que alguien me tome y me explote por 12 horas por un magro sueldo en negro.
Ahí va, el último párrafo es el que va al grano:
Es por todo esto que me dedico a sentarme frente a esta PC y escribir pelotudeces, que de repente suplen este vacío. O no.
Pero me encontré con un problema de relevante importancia; aunque mas de uno no lo crea, soy comunicadora. Los comunicadores NECESITAMOS con mayúsculas saber que alguien está del otro lado, sino la comunicación CAE en saco roto. Es por eso que abro en este momento la convocatoria para que dejen sus comentarios acerca de nada en particular. Es solo a los fines de que me entere que hay alguien ahí.



Base Jumping Haz salto base en 5 rondas para desafiar al Rey. |
| Juega a este Juego Gratuito ahora!! |
Situación de “eclipse lunar”. Ahí estaba yo, saliendo a cada rato para ver como iba cambiando la situación. ¿Que situación? Yo no lo sabía. Cualquiera que me hubiera visto habría pensado que verdaderamente estaba absorta contemplando el fenómeno, porque me hundí meditándolo. Pero la verdad es que no la estaba viendo. Pasados los primeros minutos, estuve concentrada tratando de imaginarme, cual Copérnico, que era lo que estaba ocurriendo. No tardé mucho en rendirme. Volví a casa y tipié:
w i k i p e d i a . e n t e r.
e c l i p s e espacio l u n a r. e n t e r.
Ahora si…
La Wikipedia no entendió nada.
Ahí fue cuando se me vino una clarividencia de esas que de vez en cuando se me vienen:
Ahí va el gráfico:
Lean bien:
Ocurre cuando EL Sol se retoba de que la luna se haga la que brilla, le pida mejores condiciones de estación en la vía láctea, e intente negociar por un espacio mas digno en el universo. Para ponerla en vereda la priva de rayos por espacio de unas horas. ¿Se entiende? En el universo al igual que en la tierra misma, todo es una cuestión de poder. Si mirás “la fotografía satelital” de arriba te das cuenta enseguida quién manda, no hay dudas, el de los anteojos. Y si mirás mas detalladamente, te das cuenta también que la luna está armada hasta los dientes.
En el medio de toda esta cuestión de poder está La Tierra. Anoche descubrí entonces que no hay dudas; cuando El Sol da la orden, La Tierra no titubea en alinearse con ÈL, y como siempre arregla todo para que los medios de comunicación hagan pasar todo esto como un espectacular fenómeno “natural” carente de relevancia política. Pues he aquí la verdad. Les guste o no. Un eclipse es mucho más de lo que verdaderamente quieren hacernos creer. ¿Qué tal?. Ahora que lo saben, que descansen.
Que lindo, me di cuenta que también puedo saber su opinión gracias a blogger.com. ¿No es divertido? Así que ahí abajo puse una pregunta fundamental para el destino de mi blog. Espero que puedan decidirse sin titubeos. ¿Dónde? Ahí, ahí abajo.
Hoy tuve un dolor de cabeza que terminó por tomarme el ojo. Durante todo el día un puntapié constante en el medio del cráneo me mantuvo en una ensoñación vacilante, en un trance aristotélico que me hizo dar cuenta que la tierra gira alrededor del sol, y que contra todo pronostico, cuándo se fatigue todos vamos a caer directamente al infierno.
A media tarde el padecimiento cefálico me tomó el ojo y se me hizo muy dificultoso seguir viendo todas esas clarificantes visiones que iban llegando a mi como una novela barata de las nueve en telefe o canal dos, o quizás canal 9 ¿por qué no?
Así es que me senté y escribí la encuesta. Un seminario de formación dictado por la organización alemana DEMOSKOPIA, y ahí está, mi primer encuesta independiente. Ocho años antes el Dr. Hartmut Hentschel se preguntó cabizbajo si su alumnado realmente no estaba perdiendo el tiempo frente a él… He aquí la respuesta Hartmut, no. NO NO y NO.
Gracias blogger, gracias Hentschel.
¿Pei? Bien, ahí anda… Confundidamente enamorada…

Me levanté bien. Dormí en la casa de una amiga a la que acompañe a hacerse una operación. Por pedido de ella me quedé en su casa por si necesitaba alguna cosa.
Me bañé, desayuné… Hasta ahí bastante bien.
Me estaba por volver, pero me dije “la mitad de lo que tengo que hacer lo puedo hacer acá, y de paso me quedo un rato mas por si llegara a surgir alguna necesidad”. El humor de mi amiga a veces puede llegar a sorprender. Ella, quería que me fuera. De todas maneras yo ya había empezado a escribir unas notas para publicar “hoy viernes” con una velocidad digna de una agencia de noticias. Cuando terminé me fui. “Cualquier cosa gritá piba”. Chau.
Me lancé a la calle… me tomé el 7 a retiro… En un día normal ese viaje podría tardar 15 minutos, no más que eso. Pero como hoy no es un día normal, sino el día de mi mal humor, tardó 45 minutos porque el trafico se andaba tomando su tiempo. El colectivo que me tomé en retiro tardó otro tanto en salir de BsAs. Ahí ya empecé a impacientarme.
El bondi al que me subí olía a… baño sucio, un olor tan fuerte que me quise bajar todo el camino. Como el bondilero va subiendo gente por el camino, hasta antes de subir a la autopista que viene hasta La Plata, en una parada pensé ingenuamente que mi destino había cambiado y que el guapetón que venía por el pasillo estaba relojeando el asiento que estaba vacío a mi lado.
Pasó de largo.
Pero eso no es lo más grave. Como siempre, la que sí se sentó al lado fue una grandota que me ocupó la mitad de mi asiento y por supuesto ganó sin esfuerzos el posa brazos… No contenta con eso, ni bien subimos a la autopista empezó con un ronquido que se fue convirtiendo progresivamente en un GRAZNIDO insoportable. Nunca pensé que esa batería de sonidos podría llegar a salir de una sola persona. La gente me miraba, como diciendo “decile a tu vieja que se rescate”… Dos horas después de haber salido de la casa de mi amiga llegué a La Plata.
En el camino, dirimí si me iba a la oficina donde trabajo antes de venir a casa y comía algo en el camino o si venía a casa y después me iba a la oficina. Como no tengo un morlaco, decidí venir a comer a casa donde mi hermana ya había preparado la comida. La preparó con amor, y con cientos de utensilios que tuve que lavar posteriormente. Para los que no la conocen, es técnica superior en cómo ensuciar la mayor cantidad de cosas para hacer una ensalada de lechuga y tomates.
Sigo. Me comí el almuerzo en lo que canta un gallo. Lavé, lavé y seguí lavando hasta que ya no hubo mas nada en el fondo.
Seguí pensando que era viernes así que me disponía a salir para la oficina cuando mi hermana, la cocinera, me dice que mañana viene el técnico a arreglar el lavarropas (una de las tantas cosas que se rompieron en mi casa junto con el termo tanque, el horno, y una falsa alarma de la PC). ¿Mañana sábado?- le pregunté sorprendida por el peronismo del técnico. “mañana es viernes”…
Así fue como me di cuenta que mañana no empieza el fin de semana, que hoy es 14 de febrero día de “los enamorados”, y que esto último puede estar haciendo que inconscientemente quiera mas que nada en el mundo que este jueves termine, y que mañana sea viernes último de la semana, antecesor del bien merecido sábado… y día de la nada.
Aunque pequeña, Pei fué es y será una can de mundo. Pero vayamos desde el principio…
Pei-Ton nos sorprendió negándose rotundamente a ser la protagonista de una fiesta de quince.
En cambio, nos pidió el viaje…
Así fue como visitó primeramente París. Abajo la podemos apreciar de muy buen humor, con el arco del triunfo en el fondo.
Mas tarde viajó hasta Rusia. Sus innumerables lecturas de la Rusia leninista la habían dejado por demás curiosa. Esta visita marcó un antes y un después en la vida de Pei-Ton.
Decidió entonces cambiar el rumbo de su viaje, y teledirigirse nuevamente a América. Pero esta vez Central. Donde la revolución a su entender, aún es plaucible.
Pei se fue a Chiapas y conoció a las comunidades zapatistas, su organización, su modo de vida, sus principios…
Y también conoció al perro del sub comandante Marcos. La tuvimos que ir a buscar para traerla de regreso. Se negaba. La dormimos y la repatriamos.
Éste es el cràpula del can del subcom, con quien me comuniqué recientemente, preocupados ambos por las cuentas telefónicas que surgían de este amor a distancia.
De todas maneras SABEMOS que siguen en contacto... la fotografiaron recientemente en el centro de la ciudad entablando una comunicación telefónica.
Intentó disimular, pero no alcanzó a colgar antes de que le sacaran la foto...
"La adolescencia" que le dicen...
Ella estaba en Ushuaia, de paseo. Se fue a visitar a su amiga, Mora.
Les comentaba, que de una bacanal fiesta perruna nació ella. No quisiera haber estado comiendo al lado...
Apenas unos días después- y ya perfilando su fuerte carácter- la pobre se hastió de tanta joda a su alrededor, y decidió tomarse la cigueña sin siquiera decir adiós...
Y así fué como llegó a La Plata, lugar donde encontró el hogar que sus parientes no habían podido brindarle, ocupados con bajos placeres terrenales... impronunciables...
La fui a buscar al aeropuerto. Venía bastante demorada por problemas con el vuelo... La vi y lo supe: era ella.

Así fué como Pei llegó a casa.
Hoy es una perra adolescente. Bastante rebelde, pero se deja querer. Todos preguntan ¿de qué raza es? (ya que es por de más bella). Nosotras contestamos orgullosas “de todas y de ninguna como nosotras mismas… a que viene esa horrenda pregunta?”
Y ayer, cuando la fui a buscar al aeropuerto, luego de su viaje al sur, un brasilero culminó sus palabreríos racistas con la frase “es tan bella que deberían formar UMA NOVA JAZA” “¿Una nova queeee?” “JAZA… JJJRRRRRRAAAZZZAAA”, sentenció con dificultad lengüeril.